Comer saludable y estar a dieta… ¿Es lo mismo?, ¿Cuál es la diferencia?

Comer saludable y estar a dieta… ¿Es lo mismo?, ¿Cuál es la diferencia?

Todo el mundo salta al momento de escuchar la palabra dieta (y me incluyo). Por alguna razón, probablemente cultural, creemos que la palabra dieta se relaciona directamente a pasar hambre, sentirnos mal y andar de genio; en la mayoría de los casos es verdad, sin serlo. ¿A qué me refiero con esto? Para empezar, la palabra DIETA hace referencia a todos los alimentos consumidos por una persona en un período de 24 horas (1); sin embargo hay muchos tipos de dietas y estas se subdividen en todavía más tipos. Por ejemplo: se pueden clasificar en hipocalóricas, hipercalóricas, hiposódicas, hipersódicas, hipoprotéicas, hiperprotéicas y así podría seguir por los siglos de los siglos. Cada uno de estos tipos diferentes van dirigidos a diferentes personas y a diferentes patologías.

Pero como cultura común creemos que la palabra DIETA significa pocas calorías, poca grasa y baja en carbohidratos para conseguir un objetivo final por excelencia = BAJAR DE PESO Y ESTAR BUENOTES. 

 

Entonces hay que establecer premisas importantes desde ahorita:

  1. La dieta es todo lo que se come en 24 horas (sin importar el tipo de dieta).
  2. No todas las dietas son para bajar de peso, ni muy bajas en calorías.
  3. Para bajar de peso no es necesario matarte de hambre y andar de genio, sólo una dieta saludable.

Y ahora te preguntarás: ¿Qué es una dieta saludable?

Una dieta saludable es aquella que cuenta con las siguientes características (1, 2):

 

COMPLETA

  • Que incluya TODOS los grupos de alimenticios: frutas, verduras, cereales, tubérculos, leguminosas, aceites, lácteos y alimentos de origen animal.
  • ¡Ojo! Esto no quiere decir que todos los días tengas que comerlos; pero que sí se incluyan en la dieta al menos ocasionalmente durante la semana.

*No me meteré en dietas veganas, vegetarianas, etc… después tocamos este tema.

 

SUFICIENTE

  • Es aquella dieta que cubra las necesidades energéticas del cuerpo; es decir, nuestro organismo necesita cierta cantidad de calorías para funcionar diariamente y este número dependerá de varios factores: edad, sexo, etapa de la vida, actividad física y enfermedad o condiciones especiales. Por ejemplo: el embarazo.
  • La pregunta es: ¿Cuánto es suficiente para cada persona? Suficiente quiere decir, que nos permitan funcionar sin que sean excesivas ni muy pocas.

 

EQUILIBRADA

  • Nuestra alimentación se compone de macro y micro nutrientes. Los macronutrientes son los carbohidratos, proteínas y grasas. Cada uno de estos nutrientes debe de consumirse en cierta proporción (1, 2):

Carbohidratos 50 – 60%
Proteína: 10 – 20%
Grasas: 15 – 30%

*Estos porcentaje pueden variar un poco entre referencias.

 

ADECUADA

  • No todos somos iguales. Cuando digo esto no me refiero solo al sexo, edad y todas las características que ya he mencionado anteriormente, también me refiero al medio social, económico, religión, estilos de vida etc.
  • Estos son factores de GRAN IMPORTANCIA al momento de hacer una dieta. Un ejemplo de esto es el nivel económico; no todas las personas tienen el capital para consumir todos los días salmón de Alaska o productos orgánicos  que muchas veces exceden el 200% del costo de uno no orgánico. Adecuado quiere decir adaptar la dieta a nuestros medios y posibilidades.

 

INOCUA

  • Esta es muy fácil de explicar; simplemente que no represente un peligro para la salud, llámese gérmenes patógenos, falta de higiene o cualquier cosa que pueda provocar que nos enfermemos.

 

VARIADA

  • Que no siempre comamos lo mismo. No faltan las personas que son demasiado monótonas en la alimentación y todos los días desayunan huevo y comen solo 1 fruta todos los días. Aunque sea una dieta saludable y contenga todos los grupos de alimentos (dieta completa), si no es variada dentro de cada grupo de alimentos también puede ser deficiente.

Entonces, como conclusión: No le debemos de tener miedo a la palabra DIETA; todas las dietas son distintas y para diferentes fines.

Ténganle miedo a las dietas muy bajas en calorías o que no posean alguna de las características de la dieta correcta, esas sí pueden ponernos de genio y dejarnos con hambre si no están bien calculadas.

 

Bibliografía:

  1. Mahan, L. K., Escott-Stump, S,. Raymond, J.J. (2013). Krause Dietoterapia (13th ed.)
  2. Brown, J. E. Jiménez, G.L. (2010). Nutrición en las diferentes etapas de la vida (2nd ed.) MacGraw-Hill