Nutrición pediátrica

Nutrición pediátrica

La nutrición es de vital importancia en todas las etapas de la vida, pero en las edades pediatrías, todavía más. Una buena nutrición se relaciona directamente con el crecimiento y desarrollo adecuados.

Los hábitos alimenticios que los seres humanos aprendemos en esta etapa son los que, por lo general, permanecerán por el resto de la vida.

Nutrición en el lactante

El periodo de lactancia comprende los primeros seis meses de vida. Durante este periodo la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva debido a sus beneficios, entre ellos se destaca la protección contra afecciones intestinales y fortalecimiento del sistema inmune.

Al momento en que el bebé nace, las funciones del sistema digestivo no se encuentran al 100%, éstas terminan de desarrollarse en los meses posteriores al nacimiento y la leche materna es un alimento que se adapta a las limitaciones fisiológicas del mismo. Estos hechos hacen que la leche materna sea el alimento de primera elección durante este periodo.

Es importante mencionar que la calidad de la leche materna siempre irá en relación a la calidad de la alimentación de la madre.

Alimentación de formula en el lactante

No siempre la alimentación al seno materno es posible, debido a la producción insuficiente de leche, enfermedades de la madre o del mismo bebé. Es por esto que se opta por fórmulas para lactantes o de inicio.

Existen diferentes tipos de fórmulas para lactantes, especialmente si el bebé padece de alguna enfermedad relacionada al sistema digestivo. Debido a la gran variedad de formulas en el mercado es de vital importancia que la elección de la misma se realice en conjunto con el pediatra de cabecera, para escoger la que mejor se acomode a las necesidades del bebé.

Nutrición en la ablactación 

La ablactación inicia a los seis meses, en algunos casos puede iniciar a los 4 meses. La edad de introducción de papillas la determina el pediatra, esto de acuerdo al desarrollo del bebé. 

A partir de los 6 meses las necesidades energéticas y de nutrientes aumentan y la leche o formula no son suficientes para cubrirlas, por lo tanto es necesaria la introducción de otros alimentos, por esto también se le conoce a la ablactación como alimentación complementaria.

Anteriormente se creía que la secuencia de introducción de los grupos de alimentos era de gran importancia, pero se ha demostrado que esto no tiene gran impacto. Lo que si sigue siendo una recomendación muy importante es el aplazamiento de la introducción a alimentos potencialmente alergénicos entre ellos: pescado, huevo y algunas frutas. 

Nutrición de 1 a 3 años 

En este periodo el niño tiene un crecimiento lineal y adquiere funciones digestivas prácticamente iguales al niño mayor y aquí es cuando se inicia la creación de hábitos alimenticios perdurables. Estos dependerán de los factores ambientales y culturales que rodeen al niño, que por lo general son muy parecidos a los de los padres. 

Nutrición en el niño en edad preescolar (3 – 6 años) y escolar (6 – 11 años) 

Durante esta etapa disminuyen las necesidades energéticas y los niños inician a tomar sus decisiones en cuanto a qué comer. Por lo general existe poco interés por los alimentos y rechazan los sabores nuevos.

Así mismo, el niño comienza a ir a la escuela y su alimentación cambiará debido a los menús escolares, nivel de actividad física y horarios.

Nutrición en el adolescente 

La adolescencia se considera una etapa entre el inicio del brote puberal y aproximadamente hasta los 16 a 18 años. Este periodo se caracteriza por un crecimiento rápido, cambios físicos y aparición de los caracteres sexuales secundarios: aumento de masa muscular en hombres y aumento de depósitos de grasa en mujeres.

Los objetivos de la dieta en esta etapa van dirigidos a que sea variada, equilibrada y suficiente, evitando que sea excesiva con el fin de prevenir la obesidad y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Leave a Reply

Your email address will not be published.